El secreto estaba
en el pajaro que cantaba
hasta en su desplumado vuelo,
en la hormiga que cargaba
mil veces a su sevil viajero,
en la abeja libadora
que gozaba esa armonía
ignorando de la miel para los otros,
en la flor que cautivaba
con su color y su paciencia
aún marchita, secular y sola,
en la pobreza que despojaba
de lo humano,
acercándose, alejándose,
poseyendo la riqueza cómplice...
en las letras que engendraban,
alumbramientos desovando
imágenes crías, imágenes vivas,
en el volver a no ser y aprehender
de aquel vacío,
transeúnte puro de silencios.
miércoles, 19 de enero de 2011
domingo, 16 de enero de 2011
filtrado está
filtrado está.
peregrino de si mismo.
sedentario sin regreso.
entrecruzadas ganas en la hierba
húmeda del alba.
percibiendo un foráneo
merodeando el ritmo y el rito.
concierto, legado eternizado,
inmolando su alma.
peregrino de si mismo.
sedentario sin regreso.
entrecruzadas ganas en la hierba
húmeda del alba.
percibiendo un foráneo
merodeando el ritmo y el rito.
concierto, legado eternizado,
inmolando su alma.
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